Un puente natural de roca caliza de 300 metros bajo el cual ruge, escondido, el río Cahabón. Arriba se forman piscinas escalonadas de agua turquesa donde te bañás rodeado por la selva de Alta Verapaz. Subir al mirador para verlas desde lo alto vale cada gota de sudor. Se combina con las grutas de Lanquín y rafting en el Cahabón. A 11 km de Lanquín, remoto y de postal.
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