Jueves y domingos, Chichicastenango se convierte en el mercado indígena más grande de Centroamérica — y lo es desde el siglo XVI. El pueblo K'iche' inunda las calles de textiles bordados, máscaras, jade y cerámica. En las gradas de la iglesia de Santo Tomás, el humo del copal de las ceremonias mayas se mezcla con la misa católica: una fusión religiosa que no existe en ningún otro lado. Regateá con respeto.
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