Seis horas de caminata exigente, a más de 4.600 metros, entre glaciares colgantes y praderas donde pasta el ganado. Al final, sin aviso, aparece: la Laguna 69, de un turquesa tan intenso que no parece real, al pie de paredes nevadas de la Cordillera Blanca. El esfuerzo deja sin aire, pero la vista termina de quitártelo. Una de las imágenes más icónicas y fotografiadas del Perú.
Inicia sesión para dejar una reseña
Iniciar sesión