Sitio arqueológico declarado Patrimonio Mundial UNESCO en 2023, es el único que evidencia la transición de la cultura Olmeca a la Maya (800 a.C.–250 d.C.). A 190 km de Ciudad de Guatemala en Retalhuleu. Permite ver excavaciones activas entre fincas cafetaleras. Mucho menos visitado que Tikal pero de igual importancia histórica.